¿La industrialización es necesaria para la construcción de viviendas? Sí. ¿Llegará por necesidad? Sí.
Pero quizá la noticia más destacada del debate que se celebró el pasado 11 de marzo en el COAVN vino de la mano de nuestro invitado Javier Burón, Gerente de Nasuvinsa, que explicó que la Comisión Europea está preparando un Plan de Vivienda que se presentará en enero de 2026 que promete duplicar el nivel de gasto en vivienda, priorizando la financiación blanda a través del ICO frente a las subvenciones directas.
El acceso a estos fondos estará sujeto a criterios de sostenibilidad y rendimiento energético de los edificios, y a grandes volúmenes lo que supondrá un cambio de paradigma en la forma de trabajar.
Cambio en la forma de trabajar: más colaboración y proyectos de mayor envergadura
Será necesario modificar la dinámica del sector para acceder a esta financiación. La Unión Europea fomentará proyectos de gran escala, dejando fuera a iniciativas individuales o de menor envergadura. Para ello, será imprescindible que arquitectos, ingenieros, economistas y juristas trabajen de manera colaborativa desde la fase inicial del diseño hasta la entrega de los proyectos.
Este cambio en la forma de trabajar no está exento de retos, ya que en nuestro sector tradicionalmente ha operado de manera fragmentada. En este sentido, Burón subrayó la necesidad de adoptar un enfoque más cooperativo, reconociendo que ningún profesional tiene la solución completa y que la única vía para optimizar los procesos es a través del trabajo en equipo.
Crisis del actual modelo de construcción
El debate dejó en evidencia la crisis del modelo actual de construcción. España atraviesa una grave crisis habitacional que afecta a 13 millones de personas con dificultades para acceder a una vivienda digna. Esta situación se agrava por la drástica reducción de la oferta: en 2006 se construían 600.000 viviendas al año, de las cuales 100.000 eran protegidas, mientras que hoy apenas se alcanzan las 100.000 unidades, con solo 10.000 consideradas asequibles. A esto se suman el aumento de los costes de construcción y la creciente escasez de mano de obra cualificada, lo que ha disparado los precios. La falta de profesionales como fontaneros, electricistas o carpinteros ralentiza los proyectos y encarece aún más el proceso, poniendo en jaque la capacidad de producción del sector.
El sector de la construcción sigue operando con estructuras ineficientes, utilizando métodos de trabajo similares a los de hace 50 años, con una industrialización que avanza lentamente. A esto se suman normativas rígidas, como el decreto de habitabilidad de Navarra, y estándares urbanísticos y de sostenibilidad cada vez más exigentes. El coste de construcción ha pasado de 1.374 €/m² en 2002 a 2.296 €/m² en la vivienda protegida actual, sin contar los gastos de promoción.
Industrialización: necesidad, pero no panacea
“Llegamos aquí por necesidad. No se puede mantener el nivel de ineficiencia que tenemos en la mano de obra”, afirmó Miguel Ángel Díaz. Arquitecto y constructor en DGA arquitectura, subrayando que el modelo actual de producción ya no es sostenible ni económica ni laboralmente. Sin embargo, para Díaz y el resto de ponentes, la falta de estabilidad en la normativa y que la producción de vivienda protegida no alcanza los volúmenes necesarios hace que la industrialización no sea viable y además frena la inversión en tecnologías industriales. La industrialización se planteó como un medio pero no el único. Para garantizar el acceso a viviendas asequibles y responder a la demanda existente, es necesario abordar otros factores clave del sector.
El debate destacó que la construcción de vivienda asequible requiere inversiones a largo plazo, especialmente en amortizaciones, ya que no es un proceso barato. Para reducir costos y mejorar la eficiencia, es clave apostar por proyectos de gran escala, donde la competencia en el mercado y la optimización de procesos permitan ajustar los precios sin comprometer la rentabilidad.
En la imagen los participantes en la mesa del debate. De izquierda a derecha. César Martín – Gómez. Universidad de Navarra. Cátedra Fundación Saltoki; Miguel Ángel Díaz. Arquitecto y constructor. DGA arquitectura; Javier Burón. Director Gerente de Nasuvinsa; Javier Oficialdegui. Arquitecto y experto en madera. bryaxis arquitectos; Jaime Suescun Sánchez. Arquitecto asociado OFS architects y Santiago Iribarren. Presidente del COAVN Navarra y miembro del Grupo de trabajo de industrialización a nivel nacional del CSCAE.
El papel de la arquitectura en el nuevo modelo
Aunque el debate abordó múltiples perspectivas, una idea quedó clara: con la Unión Europea apostando por un nuevo Plan de Vivienda y un incremento sin precedentes en la financiación del sector, el reto ya no es si la industrialización es necesaria, sino cómo implementarla de manera eficaz.
Para los arquitectos, este escenario representa un punto de inflexión. César Martín de la Universidad de Navarra habló de nuevos oficios del arquitecto : ¿El robot programador quién lo hace? la logística, ordenar los procesos, fachadas con instalaciones, montajes al milímetro…. El camino no será sencillo. Pero, como se recordó en la jornada, la arquitectura ha superado grandes crisis a lo largo de la historia y siempre ha sabido adaptarse a los cambios. La industrialización de la vivienda asequible es el próximo gran reto, y la oportunidad de liderar este proceso está en manos del sector.